EXPLICACIÓN COMPLETA

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LECCIÓN 1
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"¡Si no sabes, cállate!"

Jerarquía: Domina a todas las demás leyes
Importancia: Es una ley principal o troncal
Propósito: Llegar a la mente del oyente o auditorio
Objetivo: Razonar con el auditorio mediante un llamado a la reflexión profunda

Esta ley es al mismo tiempo el principio más importante de todos. Es decir, controla todo lo que el orador dice. Sirve para informar e impartir conocimiento y sabiduría al auditorio con razonamientos lógicos, argumentos, pruebas, evidencias, resultados estadísticos, citas célebres, definiciones y explicaciones de toda clase.

Definición

"Si no sabes, cállate" significa: Pregunta e investiga bien los asuntos antes de hablar.

Recuerda el dicho: "Habla solo si tus palabras resultarán más bellas que el silencio". Es mejor callar en vez de quedar en ridículo si alguien te corrige delante de todos.

El acto de prejuzgar es una violación crasa de la Primera Ley. Cualquier especulación debe ir precedida siempre por una salvedad que lo indique, para que el oyente no ponga su confianza absoluta en ello, sino que solo la tenga en cuenta como punto de reflexión, y para salvar tu propia reputación como orador.

Por eso, habla solamente de lo que has llegado a saber por estudio y/o experiencia. Si te dijeron que en oratoria el cielo es el límite, te engañaron. Tu límite es tu conocimiento. Si tu conocimiento es correcto, te lo agradecerán; pero si está equivocado o mal fundado, tarde o temprano te alcanzarán las consecuencias.

Por ejemplo, de la información no solo depende el conocimiento que incrementa tu entendimiento acerca de la vida que te rodea, sino tu orientación y guía para tomar decisiones que te eviten problemas y te ayuden a resolver problemas y enigmas. Además, en caso de sufrir una desgracia, la esperanza de las personas de que las cosas vayan a mejorar y de que no todo está perdido dependerá de la información y los conocimientos que las fortalezcan. De la información pende tu motivación y la de tus oyentes, metas, actitudes y hasta sus éxitos y fracasos.

Por eso, la información que impartes es vital para el auditorio, y debe estar a la altura de las necesidades, propósito y dignidad de la ocasión.

Recursos para lograrlo

INTERÉS | INVESTIGACIÓN | INTERPRETACIÓN | VISUALIZACIÓN | VIVENCIA | VITALIDAD
Interés
Interésate profundamente en lo que quieres decir. Te proveerá energía dinámica.

Si mediante prepararte adecuadamente cultivas el intenso deseo de quedar bien y satisfacer las expectativas de quienes te escucharán, de seguro el éxito te sonreirá en lo que a exponer en público se refiere y tu confianza será inquebrantable. El auditorio apreciará y respetará tu discurso.

¿Y si el tema del discurso no te despierta mucho interés?

En tal caso, de todos modos tienes una responsabilidad. Procura concentrarte en los aspectos que generen mayor atención del público. También puedes analizar por qué te resulta indiferente y concentrarte en ello y buscar las causas, efectos y motivos envueltos. Por ejemplo, pocos temas son tan impactantes como hablar del aburrimiento y de las muchas maneras como podemos evitarlo.

Si cultivas un interés profundo por el tema de tu discurso, tu mente se autoprogramará naturalmente para sintonizar con cualquier frecuencia intelectual en derredor que te aproxime a tu meta. Como si fuera un imán, atraerá partículas de información pertinentes por dondequiera que vaya.

Investigación
Averigua todo lo que sea pertinente, aquello que enriquezca tu fondo de conocimientos.

El primer paso consiste en buscar información en tu interior, es decir, dándole vueltas y vueltas en tu mente, urgando en el universo de tu memoria. El segundo paso consiste en complementarlo con el conocimiento que mana de la mente de otras personas, plasmado en libros y revistas especializadas o prestigiosas. Y si te es posible, procura asistir a conferencias, cursos y seminarios relacionados con el asunto que te interesa. Analiza documentales y otros registros públicos. Aprovecha toda ocasión para entrevistarte con gente entendida en la materia. Imagina que tu mente es como una esponja que se empapa de todo material pertinente.
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Por ejemplo, si un estudiante universitario le encarga a otro que le prepare su tesis, tendrá poca convicción al respecto y se reflejará en su oratoria el día del examen. Pero si se da el trabajo de prepararla él mismo, su oratoria descollará de entusiasmo y dará en el clavo de la persuasión.

Interpretación
Traduce para tu auditorio en lenguaje fácil de entender todo lo que hayas investigado. Por ejemplo, compara las dos siguientes explicaciones, la primera enredada, difícil de entender, y la segunda clara, muy fácil de entender.

  • "El marketing de ventas cuando investiga el mercado para analizar las diversas variantes para distribuir un producto, al seleccionar el canal o la combinación de canales mediante los cuales la empresa lo hará llegar a sus clientes, se orientará, obviamente, por el sistema que proporcione las mayores utilidades desde un punto de vista económico."
    (54 palabras, 20 segundos)
  • "Al investigar la manera más eficaz de poner el producto en las manos del cliente, el marketing sugiere lo que fortalecerá económicamente a la empresa."
    (24 palabras, 10 segundos)


¿Cuál de las dos expresiones te pareció más fácil de entender? Definitivamente, la segunda, ¿verdad? Eso es lo que significa interpretar para el oyente. Decirlo de una manera que no solo le resulte fácil de captar, sino rápidamente y de una buena vez.

Cierto manual utilizado por una escuela de técnicas para exponer en público con más de 7'000.000 de estudiantes repartidos en más de 100,000 centros de instrucción en toda la Tierra, dice que "la sencillez de palabras es la característica de [la] oratoria eficaz". Eso significa que no hay ningún mérito en el palabreo que consume tiempo innecesariamente.

Lógicamente, hay diferentes maneras de decir la misma cosa. Puedes hacerlo con pocas o muchas palabras dependiendo del tiempo disponible y de la profundidad a la que quieres llegar. Por ejemplo, esta explicación tiene tres opciones: Explicación breve, completa y extensa. Tu grado de interés analítico análitico determina cuál de las tres prefieres.

Si un orador dice: "Diez personas que llegan diez minutos tarde han perdido una hora y cuarenta minutos", pero no explica cómo llega a esa conclusión, sería ingenuo que creyera que su auditorio se tomará la molestia de realizar mentalmente el cálculo matemático correspondiente y reflexionar en ello. En realidad, sus oyentes sencillamente pensarán: "¡Quéeee? ¿De qué habla este sonso?", y pensará que estádesvariando.

Para que eso no se vuelva contra él, es necesario que interprete la información para el oyente. Por ejemplo, explicando que si cada persona pierde 10 minutos de trabajo, la compañía está perdiendo 10 minutos de producción por cada una, lo que equivale a 100 minutos, lo cual hace un total de 1 hora y 40 minutos.

De nada sirve que el orador se entienda a sí mismo y termine una explicación felicitándose a sí mismo, diciendo: "¡Muy bien, pasemos a otro punto!" si sus oyentes no entendieron nada. Lo importante es que el auditorio entienda y, tal como veremos en la Tercera Ley, que se sientan motivados a actuar. Eso es lo que verdaderamente significa traducir o interpretar la información.

La principal misión de un orador capacitado, y por ende, del maestro, desde el punto de vista de la Primera Ley, es traducir o interpretar la información de manera sencilla para el oyente para que este no tenga que correr a una biblioteca para averiguarlo, o contratar a un maestro privado que le dé clases personalizadas a fin de entender. ¿Qué madre sensata le daría un enorme trozo de carne a su recién nacido?

Vivencia
La fuerza de tus consejos se apoya directamente en lo que personalmente haces al respecto. La hipocresía, el cinismo, la indiferencia y el desatino son unos de los venenos más letales para la reputación del orador. Cuando sus oyentes o seguidores toman conciencia del desparpajo, su reacción inmediata no solo será menospreciar su guía o perderle el respeto, sino que podrían tornarse hostiles y hasta violentos.

¿Recuerdas a algún político, militar, empesario, periodista, artista, catedrático, científico o clérigo cuya imagen se haya derrumbado cuando todos descubrieron que su conducta distaba años luz de aquello acerca de lo cual alardeaba?

Por otro lado, si no obtienes el apoyo que calculabas, pregúntate como ejercicio de autoevaluación: "¿Tal vez dije algo que no resultó creíble o razonable?".

Por eso, para que tu discurso tenga el poder contundente de la persuasión, debes pisar la tierra y mostrarte modelo de aquello acerca de lo cual hablas. Porque tus palabras y acciones, sí, toda tu vida, deberían estar a la altura de lo que ofreces y propones, sobre todo si lo exiges.

Visualización
El Dr. Maxwell Maltz ya explicaba en 1958, en sus principios de salud mental, cómo la fuerza de la imaginación podía resultar ser más poderosa que la fuerza de voluntad, en el sentido de que todo lo que imaginamos con profundidad y constancia tiende a materializarse.

La fuerza de la imaginación te predispone a ataer como un imán, a absorber y asimilar del ambiente todo aquello que armoniza con tu sistema pensante, tus objetivos, lo que más amas, lo cual favorece el éxito.

Por eso, si ensayas tu discurso haciéndolo tal como quisieras hacerlo en realidad, la fuerza de tu imaginación te dotará de un poder increíble, y verás cómo la realidad superará lo que imaginaste en privado.

Vitalidad
La vida de un discurso está en los ejemplos que usas. A los grandes maestros se les recuerda por sus ejemplos, parábolas e ilustraciones. Los ejemplos son lo que los oyentes retienen con más facilidad porque se conectan automáticamente con otros casos similares que ya existen en su mente formando un vínculo indestructible, no solo como piezas sueltas de memoria, sino como factores que deben tomar en cuenta al tomar decisiones.

Un discurso sin ejemplos ni casos ilustrativos es un discurso muerto, cadáver, aburrido y tedioso. Por eso es muy importante que te acostumbres a decir: "Por ejemplo..." o "Es como...", y que pases a mencionar un ejemplo, caso o ilustración que muestre lo que quieres decir.

Por ejemplo, "¡Tenemos que ser fuertes como toros!", "Me siento como una estaca, porque cuanto más me golpean las circunstancias, más me clavo en mi propósito de tener éxito", "Entonces su corazón pareció desmoronarse poco a poco como un glaciar, y nunca más volvió a amar a nadie", "La explicación fue tan contundente que hasta aquí podíamos oír cómo le crugían los dientes de la furia que sintió en el alma".





Por lo tanto, "si no sabes, ¡cállate!". Para cumplir la Primera Ley, la más importante, interésate profundamente en el tema que piensas exponer, investiga bien los asuntos e interpreta los datos para el oyente de una manera simple. Visualiza la presentación con la imaginación, dale vitalidad con ejemplos prácticos y fáciles de entender, y vive en armonía con lo que predicas. Te dará energía. Cultivarás un intenso deseo de quedar bien y tu cuerpo hará todo cuanto esté a su alcance para hacerte quedar bien. Satisfarás las expectativas de quienes te escuchen.

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LECCIÓN 2
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"Si lo sabes, ¡dilo fuertemente!"

Jerarquía: No es una ley, sino una cualidad física del cuerpo humano que sirve para transmitir o comunicar el mensaje al oyente o auditorio
Propósito: Hacerte escuchear
Objetivo: Transportar claramente el sonido de tus palabras aun a los que tienen discapacidades auditivas, e inspirar respeto.

Definición

"Si lo sabes, ¡dilo fuertemente!" significa que si decides hablar, debes hacerlo de manera que todos te escuchen, hasta la persona que está en la última fila de la sala.

Si hablas con suficiente potencia, inspirarás respeto y crecerá tu sensación de seguridad interior. Además, tu fuerza vocal tenderá a potenciar otras cualidades, como los gestos y ademanes.

Una voz débil y apagada tiende a producir gestos y ademanes débiles e indefinidos, lo cual envía indirectamente un mensaje emocional de debilidad y falta de convicción. Por débil no me refiero a una voz baja, sino a una voz desganada.

"Si lo sabes, dilo fuertemente" significa: "Habla de modo que todos te escuchen claramente, sin tener que hacer ningún esfuerzo".

¿Exageración? Por falta de responsabilidad en este sentido pudieras generar una desgracia, dependiendo de la seriedad del asunto. Por ejemplo, cierto médico estaba en la parte superior de un acantilado de 30 metros de altura impartiendo instrucciones de urgencia a unos rescatistas que estaban asistiendo a una persona que había caído aparatosamente. Ya habían pasado muchas horas y solo tenía una oportunidad de dictarles ciertos números clave antes de que se acabara el suministro eléctrico de la batería que alimentaba la radio. Lo último que los rescatadores abajo oyeron fue: "Adminístrenle inmediatamente una dosis en proporción de 2 a 3". Pero los rescatistas entonces murmuraron entre sí: "¿Dijo 12 a 13, ó 2 a 3? ¿2 a 13? ó ¿12 a 3?", y se murió la batería, y con ella, la víctima.

Si tu volumen de voz se oye débil, no te engañes. Perderás el respeto de tus oyentes. Porque se aburrirán rápidamente y querrán irse a otra parte. Y la próxima vez que se enteren de que tú serás el primer orador, ¡llegarán tarde, pues! Lo que es peor, nadie te entenderá y, en el esfuerzo, seguramente algunos dejarán de prestar atención a la importante información que debes darles.

Finalmente, proyectarás una imagen de incompentente, aburrido (porque le caes pesado) y desatinado (porque pareces creer que lo estás haciendo muy bien). No solo te perjudicarás personalmente y perjudicarás a tus oyentes (porque no recibirán el beneficio de la información que fueron a buscar), sino al organizador, sobre quien recaerá la peor murmuración: "¿Cómo? Los que dirigen no tienen criterio para seleccionar mejor a sus oradores". Todas esas son desventajas motivadas por una voz débil.

"¡Pero tengo un micrófono!". No te engañes: La ineficiencia y la falta de entusiasmo no se arreglan con un micrófono. En todo caso, se magnifican.

Por eso, que tu volumen sea lo suficientemente fuerte como para comunicar entusiasmo y transmitir un mensaje claro y entendible.

Recursos para lograrlo
Respiración
Los ejercicios de respiración te ayudarán a mejorar tu potencia de voz por medio de controlar el ingreso y salida de aire, aprovechándolo mejor. Hay locutores y relatores de noticias que dicen largas frases hasta quedarse sin aire, y luego suenan como aspiradoras asmáticas al tomar la siguiente bocanada. Una voz que jadea a cada rato por aire es una voz no entrenada.

Los ejercicios de respiración, como en toda disciplina, te permiten hablar cómodamente una mayor cantidad de palabras con potencia y con una sola respiración, pero con la ventaja de no tener que jadear por aire.

Por ejemplo, vuelve a leer estos últimos tres párrafos [este incluido] con una sola respiración, a toda velocidad y sin detenerte en los signos de puntuación, economizando la mayor cantidad de aire posible. Si lo logras, tienes una excelente capacidad. Si no lo logras, sigue practicando hasta lograrlo, y habitúate a hablar más cantidad de palabras con menos aire. Poco a poco lo lograrás y tu potencia de voz crecerá naturalmente. Otro ejercicio simple es contar hasta 100 en voz alta con una sola respiración. Poco a poco lo lograrás (no te mates esforzándote, hazlo poco a poco, con equilibrio y disciplina).

Resonancia
Los ejercicios de resonancia son aquellos que mejoran tu potencia mediante ayudarte a producir una modulación más profunda y agradable al oído.

Por ejemplo, para efectos de entender lo que es la resonancia, di "Paola" dentro de una sartén, después dentro de una olla grande. Notarás cómo la olla le dará más peso a tu voz. Algo similar ocurre cuando aprovechas mejor el tórax, el paladar y otros resonadores de tu cuerpo. Lo logras, en parte, explotando el sonido de las letras M, N, Ñ, L, R, A, E, I, O y U. Poco a poco tu voz comenzará a sonar tanto segura como agradable. Procura que suene como con la olla, pero sin la olla. Un adulto con voz de niño no es otra cosa que un adulto que no hace nada por madurar su voz y ponerla a la altura de su edad.

Decisión
Toma la decisión
de alzar la voz solo un poco más de lo que es normal para ti. ¿Te pido mucho? Si no proyectas una personalidad decidida, comunicarás lo contrario: Falta de carácter, requisito esencial para echar por tierra cualquier declaración que hagas. Porque la gente suele no hacerle caso a un orador que no parece decidido. Es una cuestión de idiosincrasia colectiva. Por eso, los ejercicios de decisión son tan importantes. Porque mejoran tu actitud al alzar la voz un poco más de lo normal para que todos en la sala no solo te escuchen cómodamente, sino se sientan entusiasmados por prestarte atención.

De nada le sirve a una persona practicar karate si un ladrón le quita la billetera saliendo de la academia. Igualmente, de nada te sirve ejercitar tu respiración y resonancia si te falta decisión para hablar fuertemente. Tienes que ejercitar tu capacidad para decidir alzar la voz un poco más de lo normal. Si tienes potencia de voz, pero no tiene decisión de alzar la voz, es casi lo mismo que nada. Es como una pistola sin balas, un auto sin combustible y un pájaro sin alas.

No estoy pidiéndote que grites, sino solo que alces la voz un poco más de lo normal, ¡sí!, tomar una decisión de decirlo fuertemente. Además, hasta sin ejercicios, alzar la voz hará que se te escuche mejor. Te dará confianza y potenciará tus gestos y ademanes. ¡Solo inténtalo una vez y verás qué bien te sientes! Debes ejercitar tu decisión de hablar fuerte hasta convencerte de que nada tienes que temer cuando alzas la voz. Por ejemplo:

  • Cuando ingreses a una tienda, procura saludar y hablar con más potencia de la que siempre usaste.
  • Aprovecha para practicar cuando alguien te pregunte "¿Qué hora es?", respóndele con potencia y firmeza.
  • Cuando hables por teléfono, habla un poco más fuerte que lo normal.


Acostúmbrate a ejercitar la decisión de hablar más fuerte. De ninguna manera me refiero a hablar fuerte en toda ocasión, sino solo en aquellas en las que conscientemente decidas hacerlo.



Recuerda: Ejercicios de respiración, resonancia y decisión. Los de respiración aumentarán tu potencia; los de resonancia transportarán tu voz a mayor distancia con poco esfuerzo, además de que te conferirán una modulación más agradable al oído; y los de decisión te ayudarán a lanzar la voz con más fuerza y sin temor, inspirando respeto y confianza.

Pero ¿si a pesar de todo te parece que no logras la potencia o resonancia necesarias? En tal caso, recuerda: La decisión de alzar la voz un poco más de lo normal podría ser más que suficiente.

Advertencia: No confundas alzar la voz con vociferar como un vendedor de baratijas. Decirlo fuertemente o expresarte con firmeza nada tiene que ver con hablar en tono despectivo u hostil. Por lo general, las personas razonables y pensadoras consideran que vociferar es poco educado en lo que respecta a la presentación de un discurso formal. Y aunque en algunos casos tal vez ciertos oradores despierten pasión en sus oyentes mediante hablarles a gritos, en realidad ocasionan un tropiezo al entendimiento, porque o el oyente tal vez se deje llevar por el simple desbordamiento de entusiasmo o se vuelva renuente y se ponga a la defensiva.

Por eso, habla fuerte y con firmeza, pero evita vociferar.

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LECCIÓN 3
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"¡Pronuncia correctamente!"

Jerarquía: No es una ley, sino una cualidad física del cuerpo humano que sirve para transmitir o comunicar el mensaje al oyente o auditorio
Propósito: Claridad al emitir los códigos verbales del idioma.
Objetivo: Distinguir unas de otras las palabras y frases contribuyendo al entendimiento. Complementar al volumen para transmitir el mensaje. Y llegar al oído del oyente con las palabras de manera clara y entendible.

Definición

"Pronuncia correctamente" significa procurar que el sonido de las letras de las palabras suenen tal y como son y no se presten a confusión.

Una buena pronunciación es una excelente carta de presentación; y una mala podría indicar falta de educación, lo cual también podría interpretarse como falta de responsabilidad o desinterés en tu desarrollo personal. Por eso, pronunciar correctamente significa: "Habla de modo que todos entiendan claramente tus palabras".

Aunque parezca exageración, los demás pueden formarse una idea de la clase de educación que recibiste, la clase de personas que frecuentas, el tipo de vida que llevas y el ambiente donde te desenvuelves... tan solo por tu manera de pronunciar las palabras. Porque así como ocurre con la manera de vestir y comportarte, la mayoría de los errores de pronunciación los adquieres en el ambiente que frecuentas. La gente imita a la gente que admira.

Recursos para lograrlo
Flexibilidad de los labios
Los ejercicios de flexibilidad de los labios son los que dan elasticidad a la forma de tu boca al pronunciar las palabras. Por falta de flexibilidad de labios inscribieron a cierto niño como "Huele" en vez de "Willy".

Para comenzar a dar flexibilidad a los labios, por ejemplo, proyéctalos hacia delante, como si quisieras dar un beso exagerado, y recógelos completamente hacia el interior de la boca, como si los mordieras suavemente, una y otra vez, a toda velocidad. Luego, practica decir Guatemala, empírico, mitómano, envío a Eusebio, popombo, plúmbico, barbitúricos, procurando diferenciar cada una de las letras.

Flexibilidad de la lengua
Son los que dan elasticidad a la punta de la lengua. Por ejemplo, enrolla la punta hacia arriba y luego hacia abajo, a toda velocidad, o golpea las paredes internas de la boca, de derecha a izquierda, con la punta de la lengua. Practica decir palabras como flaco, plancton, dúctil, prístino, cristal, cuprífero, plurilingüe, consuetudinario, intrínseco, suástica, eustaquio, falanges, estático, exactamente. ¡Muevéla como un látigo!

Una lengua poco flexible no te ayuda a proferir bien los sonidos por la garganta de modo que lleguen con claridad a los oídos del oyente. Tu habla se oirá borrosa e initeligible. ¿El resultado? Como dijo uno de los apóstoles: "Estará[s] hablando al aire" y no lograrás que te entiendan. Es imprescindible hacer ejercicios para darle la elasticidad que el idioma requiere.

Lectura en voz alta
Los ejercicios de lectura en voz alta te permiten aclarar tu dicción.

Muerde suavemente un lápiz con los dientes delanteros, imitando el freno de un caballo, y lee un párrafo en voz alta procurando que el sonido de las letras sea el correcto a pesar del obstáculo. Luego, hazlo sin el lápiz, y repite. No solo lo hagas con un par de fragmentos literarios. ¡Léete un par de libros completos en voz alta, procurando mejorar en cada párrafo!


Ejercita la flexibilidad de los labios y lengua. Recuerda que la flexibilidad te permite producir sonidos adecuados no solo en tu idioma, sino en prácticamente cualquier idioma que desees aprender.

Recuerda que "de su organización" podría sonar "desorganización", "Elena no quiere" podría sonar "el enano quiere", "la placa luce bien en tu automóvil" podría sonar como "la flaca Lucy viene en tu automóvil", "¡Cálmense!" podría sonar a "¡Sálvense!". La manera de evitarlo es con ejercicios. Cultiva el hábito por la buena literatura, una que al mismo tiempo incremente tu cultura y te permita aprender a hablar bien el idioma.

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LECCIÓN 4
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"¡Plántate sobre tus pies!"

Jerarquía: No es una ley, sino una cualidad física del cuerpo humano que mejora la imagen del orador
Propósito: Inspirar tranquilidad y confianza tanto al orador como al auditorio
Objetivo: Reflejar seguridad en uno mismo, comunicar aplomo y no distraer la concentración

Definición

"¡Plántate sobre tus pies!" singifica: Párate, siéntate y camina de manera que tu postura refleje aplomo, seguridad y confianza.

Tus piernas y pies y cómo las colocas contribuyen a comunicar estabilidad o inestabilidad emocional, lo cual mejora o empeora tu imagen. ¿Cómo reaccionarías si estuvieras en un edificio y este comenzara a bambolearse? ¡Te incomodarías! Un efecto similar, pero en sentido emocional, tiene lugar en la mente del oyente cuando el orador se bambolea sin razón de aquí para allá o de izquierda a derecha, o si no puede tener los pies y piernas quietos. Su inestabilidad comienza a perturbarte y tal vez comiences a preguntarte si quieres dejarte convencer por alguien que parece tan inestable.

La gente suele asociar la inestabilidad con la falta de seguridad y equilibrio; se dice que la etapa de la adolescencia es inestable porque el joven carece de experiencia; la frase "le tiembla la mano" se refiere a alguien que se acobarda cuando debe tomar una decisión. Y aunque es cierto que muchos disfrutan de la inestabilidad en los juegos de los parques de diversiones, ese no es el caso de un auditorio donde uno espera recibir consejos y sugerencias para la vida.

Recursos para lograrlo
Quédate en un solo lugar cuando consideres los puntos principales
Quédate en un solo lugar cuando hables de los puntos clave del discurso, para que el auditorio concentre la máxima atención en la idea, no en tu postura.

Si te bamboleas o paseas innecesariamente, atraerás la atención hacia tu cuerpo y todos se distraerán. Te sugiero comunicar estabilidad emocional con una postura equilibrada y confiada, sobre todo, si hablas desde un atril.

De la cintura hacia abajo, procura permanecer estable. Una postura varonil suele caracterizarse por mantener los talones en línea con los hombros. Una postura femenina, con el cuello, y puede ser más flexible, por ejemplo, colocando el arco de un pie cerca del talón del otro, doblando un poco una de las rodillas.

Sé flexible cuando consideres los puntos secundarios
En los puntos secundarios sí puedes mostrarte flexible en tu postura y moverte o desplazarte de aquí para allá si lo deseas. Solo ten presente que en ningún caso te recomiendo moverte sin sentido ni pasearte de ida y vuelta todo el tiempo como un león enjaulado, porque podrías causar una ilusión óptica pendular, hipnótica, que podría adormecer a los oyentes que estuvieran cansados o aburridos.


Nota

Al tomar asiento, evita mostrar la suela de los zapatos al auditorio si cruzas una pierna.

Es más discreto que una dama procure mantener juntas las rodillas, pero de manera encantadora, ya sea que cruce las piernas o mantenga ambos pies sobre el piso. En todo caso, al margen de tu sexo, considera cruzar las piernas, meter las manos a los bolsillos, juntar las manos, cruzar los brazos o recargarte sobre una pierna o sobre el atril como posturas informales, inestables. Evítalas si la situación es extremadamente formal.

Por lo tanto, procura hacer ejercicios de postura caminando, tomando asiento, poniéndote de pie y manteniéndote estable durante mucho rato detrás de una mesa o atril. Aunque algunos modelos de pasarela (hombres y mujeres) tienen un don natural para caminar con gracia y elegancia, otras deben adquirirlo con la práctica. En todo caso, por favor, no andes como un caballo de paso.

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LECCIÓN 5
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"¡Y divide tus ideas en tres!"

Jerarquía: No es una ley, sino una serie de apuntes esenciales que ayudan a mantener el orden de ideas durante el discurso.
Propósito: Impedir que el orador se pierda mentalmente
Objetivo: Hablar ordenadamente para que el oyente perciba un ordenamiento lógico de ideas y apruebe la transición de un punto a otro.

Definición

"¡Divide tus ideas en tres!" significa que tu argumento descanse sobre dos o tres ideas troncales, tal como una hamaca descansa sobre dos postes. La hamaca representa la segunda idea troncal del discurso, y los postes, la primera y la segunda. Significa ordenar tus ideas a partir de columnas fuertes... como un edificio.

Recursos para lograrlo

Secciona la presentación en tres partes troncales: Introducción, desarrollo y conclusión. Y el desarrollo, fragméntalo, es decir, divide el objetivo general organizándolo de manera lógica, estableciendo algún contraste entre las diferentes ideas. Pudiera ser :
De problema a solución
Significa que primero mencionarás el problema y después la solución, o viceversa. Por ejemplo: Baja producción por desaliento/Más motivación.

De causa a efecto
Significa que primero mencionarás la causa y después el efecto, o viceversa. Por ejemplo: Exceso de alcohol/Accidentes de tránsito.

Cronológico
Significa que presentarás las ideas de acuerdo con un horario. Por ejemplo: Objetivos anuales, semestrales, mensuales, semanales o diarios.

Por grupos naturales
Significa que seguirás un orden de acuerdo a su naturaleza. Por ejemplo: Mar/cielo/tierra, oro/plata/cobre, minerales/plantas/animales. Además, respecto al propósito u objetivo de la introducción, el desarrollo y la conclusión de un discurso en general, el comienzo sirve para captar la atención, el argumento, para explicar persuasivamente el asunto, y el final, para mover a acción.




Además, respecto al propósito u objetivo de la introducción, el desarrollo y la conclusión de un discurso en general: El comienzo sirve para captar la atención y despertar el interés; el argumento, para explicar persuasivamente el asunto; y el final, para mover a acción. Cada uno de estos asuntos se consideran por separado en otras secciones de esta misma página.

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LECCIÓN 6
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"¡Dales un buen martillazo!"

Jerarquía: No es una ley principao, sino complementaria o de apoyo.
Propósito: Facilitar las cosas para que la Primera Ley reciba la mayor atención.
Objetivo: Lograr que el orador recuerde bien el discurso y que el oyente memorice los puntos principales aún después de mucho tiempo de terminada la conferencia.

Definición

Cuando clavas un clavo, tienes que darle un buen martillazo para fijarlo en la madera y mantener bien unidas las partes de la estructura. Con un zapato no lograrías mucho, ¿verdad? Figuradamente, las ideas son como clavos, y la manera de presentarlas debe ser como si dieras unos buenos martillazos. ¡Sí, martillar la idea! Porque si no usas ejemplos ni ilustraciones que impacten, recordarán muy poco. En otras palabras, "Dales un buen martillazo" significa "que recuerden los puntos principales".

Recursos para lograrlo
Impresión

Una fuerte impresión es difícil de olvidar debido a la profunda huella que deja en la persona (no digo en la memoria, porque no solo tenemos una memoria intelectual, sino emocional y hasta espiritual). Por lo tanto es un principio que para grabar las ideas en la mente del oyente se requieran buenas impresiones.

  • Ilustraciones

    Las ilustraciones impactan. Son imágenes mentales que dibujas y coloreas con palabras en el lienzo de la imaginación de tu interlocutor, tal como el pintor usa pinceles para plasmar en un cuadro las ideas que hay en su corazón. Los adjetivos, los gestos, la modulación y las pausas te sirven para modificar la fuerza del impacto de tus palabras. Por ejemplo: "Tal como cuando se juntan las nubes positivas y negativas causando una tormenta que cubre de rayos el cielo... tu mente bulle de pensamientos cuando la pasión brota en tu corazón." La memoria recuerda lo que le impacta.
  • Ejemplos

    Los ejemplos también impactan mucho. Son las lecciones de la vida que ayudan al oyente a mejorar su desempeño. Son muy útiles para imprimir una enseñanza en su mente y corazón. Por ejemplo: "La bomba desfiguró su rostro porque la manipuló sin casco de protección. Por eso, tome precauciones y siga las instrucciones de seguridad." La imagen introduce con fuerza el concepto y lo graba. La memoria tiende naturalmente a recordar todo lo que le impacta.
  • Promesas

    Otra cosa que impacta profundamente es una promesa interesante. Una promesa es un ofrecimiento de dar o hacer algo por alguien, y por lo tanto, una expresión de la voluntad que da origen a una esperanza. Si bien se trata de un poderoso instrumento para motivar e impactar en la mente y corazón del oyente, es un arma de doble filo, porque su incumplimiento causa una decepción, antesala de la frustración y de toda suerte de sentimientos negativos y encontrados. Nada desmotiva tanto como el incumplimiento de una promesa, porque la esperanza se destroza.

Repetición

Hay impactos que quedan grabados con una sola mención u ocurrencia, como por ejemplo, un accidente, un incendio, un premio o una traición. Pero memorizar la tabla de multiplicar es más difícil. A veces, las partes de un discurso también son difíciles de recordar. No basta con un impacto. Hay que inculcar o repetir con empeño el concepto que quieres que el público recuerde.

  • Repetición progresiva

    Consiste en traer a colación los puntos de impacto a medida que avanza una explicación.
  • Repetición por resumen

    Consiste en recordar uno por uno todos los puntos principales al final de la exposición, inmediatamente antes de concluir.


Asociación de ideas

Asociación de ideas. La memoria trabaja en cadena, una cadena interconectada y aparentemente infinita. Mucho de lo que hemos pensado y sentido durante nuestra vida permanece allí grabado y afecta nuestro desempeño.

En el cerebro no hay cabos sueltos. Es como un árbol con sus ramas, hojas, flores y frutos de ideas, emociones y sensaciones. Basta con tomar una de las ramas para que se activen todas las que están interconectadas con ella. Puedes activar a voluntad toda una ramificación o secuencia de tus ramas de recuerdos con solo pedírselo. Si la cosa es difícil, puedes hacerlo con empeño. Lógicamente, hay recuerdos que podrían quedar reprimidos por alguna razón y entonces se atrincheran por ahí de modo que aparentemente los olvidas hasta que un estímulo suficientemente significativo los trae a la orilla.

Tony Buzán explica esto mejor en su bestseller "El Libro de los mapas mentales". La asociación de ideas consiste en vincular intencionalmente lo nuevo que introduces con uno de los eslabones que ya está en la cadena. Si alguien dice: "Me llamo Cristóbal, pero no me apellido Colón", te será más difícil olvidarlo.

Diferentes maneras de asociar ideas:

Para ayudar a tus oyentes a recordar los puntos principales de tus discursos puedes usar frases célebres, citas literarias, preguntas interesantes, anécdotas, ilustraciones, cuentos, relatos, ejemplos, fábulas, casos, experiencias, historias, estadísticas, encuestas, resultados de investigaciones, refranes, versos, poemas breves y proverbios, y relacionarlos de manera práctica con el asunto que estás tratando.

  • Frases célebres

    Las frases célebres son expresiones que se graban en el recuerdo popular. Por ejemplo: "Como dijo Séneca: 'En todo gran talento hay un poco de locura'". Te recomiendo tener por lo menos un diccionario de frases célebres en tu biblioteca o direcciones web que te lleven a diccionarios virtuales. En mi zona de Archivos Compartidos tienes una enorme lista de frases interesantes.
  • Citas literarias

    Una cita literaria es un fragmento de algo que escribió cierto autor. Por ejemplo: "Como dijo Sir Robert Walpole: 'Todo hombre tiene su precio'".
  • Preguntas interesantes

    Una pregunta interesante es una idea que pide una respuesta del auditorio, llamando a la reflexión respecto a un asunto. Por ejemplo: "¿Se han preguntado alguna vez por qué el hielo no se hunde?".
  • Anécdotas

    Las anécdotas son narraciones de sucesos interesantes. Por ejemplo: "Recuerdo cierto día, cuando estaba jugando un partido de fútbol, en el último año de la escuela. Mi equipo iba ganando 3 a 0 cuando, ¡de repente, cayó delante de mí un pescado!...".
  • Ilustraciones

    En lo que se refiere al arte de hablar, una ilustración es un cuadro imaginario que dibujas o pintas en el lienzo de la imaginación de tu interlocutor con sonidos, palabras y frases para que disciernan un asunto, tal como el pintor usa pinceles para plasmar en un cuadro las ideas que hay en su corazón. A diferencia de los colores y las formas, al hablar son los adjetivos, gestos, modulación y pausas los que modifican las imágenes y la fuerza del impacto.

    Por ejemplo, dices: "Tal como cuando se juntan las nubes positivas y negativas y causan una tormenta que cubre de rayos el cielo, a veces la mente se llena de pensamientos cuando la pasión brota en el fondo del corazón." O si quieres ilustrar la importancia de escoger bien los alimentos, dices: "Cuando usted quiere zapatos nuevos, ¿compra los primeros que se pone? ¿O busca de tienda en tienda hasta descubrir unos de buena calidad y que le agraden? Lógicamente usted busca cuidadosamente unos de buena calidad y que le agraden, porque quiere vestir adecuadamente. ¡Cuánto más la comida que escogemos! ¿Sería correcto comer cualquier cosa? ¡De ninguna manera! Escogemos lo que comemos, porque consideramos que nuestra alimentación es mucho más importante que un zapato!".



Por eso, no basta decir: "Nos tomamos el fin de semana". Tienes que 1) impactar profundamente, 2) repetir el concepto varias veces y 3) abrir una ramificación asociando conceptos abstractos con conceptos concretos, y conceptos nuevos con conceptos familiares, a fin de encadenar el concepto en la memoria y facilitar el recuerdo: "El fin de semana fuimos a la playa y paseamos en un bote, y casi nos tragan las olas". Es mucho más específico e impactante. Aunque no todos hayan navegado entre las olas, todos alguna vez han pasado por el peligro de tragar demasiada agua.

Si el oyente no recuerda los puntos principales, en la mayoría de los casos se debe más a una falta de capacidad docente del orador que a falta de atención de sus oyentes. Es al orador a quien corresponde la misión de captar la atención del oyente e impactar en su cerebro de manera que recuerde los puntos principales. Si aprende a usar eficazmente la asociación de ideas se convierte en un gran maestro; pero si habla en abstracto y no motiva ni asocia las ideas, generalmente pondrá notas bajas. Por otro lado, si el estudiante no percibe por qué debe estudiar o aprender una materia, ni el maestro más grande de todos podrá enseñarle cosa alguna. Esto solo realza la importancia de impactar, repetir y asociar los conceptos eficazmente.

En cierta ocasión, un colega de un importante centro de estudios vio de soslayo en mis registros que yo había calificado a mis estudiantes de oratoria con notas muy altas, de modo que me dijo en tono dominante y burlesco, delante de los demás colegas: "Tú pones notas muy altas", a lo que le respondí: "Mi estimado, no tengo la culpa de que tú no sepas enseñar bien", y seguí mi camino. El tipo se regocijaba en poner notas bajas en su curso. Los estudiantes lo apodaban "Abstracto" y decían que su símbolo era una X roja. Yo lo hubiera apodado "Abzurdo", porque ni siquiera tenía una buena pronunciación.

Las notas más altas pertenecen a los estudiantes que reciben una enseñanza eficaz. Técnicamente, ningún alumno debería sacarse notas bajas cuando un método y su programación son eficaces.

Los estudiantes que no puerden dormir de noche tratando de asimilar lo que el maestro les explicó en clase, son especímenes que prueban que la enseñanza que recibieron no fue eficaz. Son los maestros y diseñadores de los programas de instrucción los que no deben dormir de noche tratando de desarrollar una mayor eficacia en su enseñanza, para que los estudiantes no pierdan el sueño ni el merecido descanso por su empeño. No hay mérito en jalar a nadie, ni recomendaciones en la indocencia.

Por supuesto, ni la mejor enseñanza funciona con un estudiante que no cultiva interés en sus estudios, como, por ejemplo, cuando asiste a clases sin motivación propia o por obligación. Pero en la mayoría de los casos en que el estudiante desea aprender, las notas bajas muy probablemente se deben a que el maestro no supo captar la atención ni despertar el interés mediante impactos positivos, repeticiones eficaces ni asociaciones de ideas interesantes.

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LECCIÓN 6
ESTÁS EN LA EXPLICACIÓN COMPLETA | EXPLICACIÓN COMPLETA | EXPLICACIÓN EXTENSA

"¡Manos arriba enfáticamente!"

Jerarquía: No es una ley, sino una cualidad del cuerpo que sirve para que los impactos e ilustraciones se graben mejor en la mente del oyente y el discurso sea mucho más interesanste.
Propósito: Facilitar las cosas a la aplicación de la Segunda Ley.
Objetivo: Causar mejores impresiones mentales y emocionales en la memoria del oyente.

Definición

"Manos arriba enfáticamente" significa dejar que tus manos se expresen sobre el nivel de la cintura con movimientos específicos que reflejen la fuerza de tus opiniones.

Dependiendo del vigor y eficacia con que muevas tus manos puedes pintar cuadros vídidos en el aire y dar vida y color a tus imágenes mentales. Solo evita la exageración, es decir, irte a los extremos. Sería absurdo hacer un ademán por cada frase o permanecer inmóvil por demasiado tiempo. "Manos arriba enfáticamente" significa: "Usa tus ademanes con energía y vigor sobre el nivel de la cintura".

Recursos para lograrlo

Gestos y ademanes enfáticos y descriptivos, es decir, cualquier movimiento del cuerpo que exprese una emoción o sensación.

Algo que algunos oradores no entienden es que los ademanes son herramientas de la oratoria, y por tanto pueden volverse muy útiles o inútiles dependiendo del uso que les da.

Si uno mueve las manos por gusto, además de convertirlas en un poderoso factor de distracción, proyectan una imagen pobre e insegura del orador. Pero si entiende cómo usar los ademanes, puede usarlas eficazmente y dejar un impacto postivivo en la mente de sus oyentes. Por eso, a veces es mejor no usarlas que usarlas mal. Dejarlas quietas no perjudica tanto la imagen del orador como cuando las usa de manera ineficaz. Los aspavientos y manerismos distraen y aburren.

Pero no es muy difícil hacer ademanes eficaces. Lo importante es entender que, según su naturaleza, solo hay dos clases de ademanes: Enfáticos y descriptivos:
Ademanes enfáticos
Ademanes enfáticos son los que acompañan las frases con que expresas el grado de tu convicción respecto a lo que dices. Por ejemplo, al alzar con energía el dedo índice y decir: "¡Eso es muy importante!". Si lo alzas débilmente, difícilmente convencerás.

Hacer una explicación con ademanes enfáticos puede ser interesante para el oyente en los primeros segundos, pero al no permitir mucha variedad tienden a convertirse fácilmente en manerismos que no significan nada, y por tanto, no tardan en aburrir o dar una impresión pobre. Para ser interesantes, los ademanes enfáticos deben matizarse con descriptivos.

Ademanes descriptivos
Ademanes descriptivos son los que estimulan la imaginación trazando formas, acciones, tamaños y distancias en el aire. Por ejemplo, mostrar el puño cerrado y decir: "Su corazón era duro como una piedra."

A diferencia de los ademanes enfáticos, que solo refuerzan las ideas y fácilmente pueden convertirse en manerismos aburridos, los ademanes descriptivos son infinitamente variados porque pueden describir toda clase de formas y acciones estimulando ricamente la imaginación del público, reviviendo las circunstancias y transportándolos al lugar de los acontecimientos. Un discurso sin ademanes descriptivos es como una película en blanco y negro, o peor, como una fotografía antigua.


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LECCIÓN 8

"¡Y planifica tu arranque!"

EXPLICACIÓN ABREVIADA | EXTENSA


(Tercer y último principio de la Segunda Ley. El esquema de la introducción)

Definición

Tal como un equipo de rugby planifica cuidadosamente cómo iniciará el juego, te conviene pensar cuidadosamente en tu arranque, es decir, en las primeras palabras de tu discurso. En vez de atraer la atención sobre tu persona o tu manera de vestir, atráela al tema. El comienzo del discurso merece la mayor dedicación. Reflexiona con mucho tacto en el efecto que quieres causar con tus primeras cinco o diez palabras. "Planifica tu arranque" significa: "Piensa cuidadosamente en cómo quieres empezar el discurso, para no titubear".

Recursos para lograrlo

Haz preguntas, usa poyos visuales u objetos, di frases célebres, citas literarias, anécdotas o ilustraciones.
Preguntas

"¿Alguna vez usted se ha preguntado por qué el cielo es azul?"
"¿Sabe usted cuántos huesos tiene la cabeza?"
"¿Quién en el auditorio podría decir quién fue el inventor de la televisión?"

Apoyos visuales

"¿Ven lo que tengo en la mano?"
"Esto que ustedes ven aquí es una fotografía de Marte?"
"Mientras dibujo algo en esta lámina, piensen en lo que parece."

Frases célebres
"A buen entendedor pocas palabras". Frases célebres son expresiones que quedan grabadas en el recuerdo popular. Por ejemplo: "Como dijo Séneca: 'En todo gran talento hay un poco de locura' ". A lo largo de todas las páginas de Oratorianet.com hay cantidades incontables de frases célebres y citas literarias. El archivo de frases es solo una de allas.

Anécdotas
Anécdotas son narraciones de sucesos interesantes. Por ejemplo: "Recuerdo cierto día, cuando estaba jugando un partido de fútbol en el último año de la escuela. Mi equipo iba ganando 3 a 0 cuando, ¡de repente, cayó delante de mí un pescado!...". Los artículos de Oratorianet.com están repleto de anécdotas. Puedes referirte a ellos cuando lo desees.




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LECCIÓN 9

"¡Aplica las 5 vocales!"

EXPLICACIÓN ABREVIADA | EXTENSA


(Primer principio de la Tercera Ley. El más difícil de cumplir. Relaciones humanas provechosas)

Definición

Llegar al corazón del oyente mediante el despliegue de cualidades profundas que cautivan las emociones. Ofender a un oyente viola la Tercera Ley. Una buena relación con el auditorio depende de la aplicación de las cinco cualidades básicas que fortalecen las relaciones humanas. Estas comienzan con cada una de las cinco vocales: aprecio, empatía, interés, obsequiosidad y urbanidad AEIOU. Entre Pepe Vértiz y yo llegamos a esta formidable fórmula. Yo puse la AEO y él añadió la IU. "Aplica las 5 vocales" significa: "Establece una buena relación con el público".

Recursos para lograrlo

Entablar amistad con otras personas e intercambiar expresiones de estimación, comprensión, atención, generosidad y respeto. Eso significa que te conviene formar tus conexiones de amistad averiguando qué es lo que gusta y disgusta a las personas, y usando dicha información para caerles bien.

Aprecio
Esta vocal te recuerda expresar cuánto valoras a tus oyentes, indicarles cuánto los estimas como personas. Por ejemplo, decir: "Aprecio mucho su pregunta, gracias".

Empatía
Esta vocal te recuerda ponerte en el lugar de tus oyentes para comprender sus limitaciones y averiguar cómo piensan, sintonizar con ellos para reaccionar en consecuencia. Por ejemplo, decir: "Comprendo que su tiempo vale mucho. Por eso, vayamos al grano".

Interés
Esta vocal te recuerda adherirte a tus oyentes, mirándolos a los ojos cuando les hables y prestarles atención cuando te hagan preguntas, cuando respondan y comenten. Por ejemplo, cuando dices: "¿Alguien tiene una pregunta, o desea expresar alguna opinión?". Obsérvalos con atención y contempla sus necesidades. Implica dedicación y tiempo.

Obsequiosidad
Esta vocal te recuerda desprenderte y dar lo más que puedas de lo que es tuyo con el propósito de fortalecer con hechos lo que predicas, para que se sientan persuadidos. Por ejemplo, decir: "Mi tiempo es de ustedes". Esta cualidad resume en un solo gesto las otras cuatro cualidades cuando regalas algo con actitud afectuosa y espontánea.

Urbanidad
Esta vocal te recuerda manifestar buenos modales, cortesía y profundo respeto hacia el auditorio. Por ejemplo, decir: "Por favor", "Gracias", "Sírvanse tomar asiento", y todas las expresiones antes mencionadas. Recuerda aquellas sabias palabras: "De la abundancia del corazón habla la boca". Si dices groserías, pensarán que tu corazón es sucio como tu boca. En cambio, si usas expresiones respetuosas, merecerás el respeto de más personas. Ninguna grosería, vulgaridad ni lo que se consideraría como 'malas palabras' deberían salir de tus labios. Porque aunque después te canonice el Papa, nadie te quitará la pésima imagen que dejaste grabada en el corazón del auditorio.

Archivo de Las 5 Vocales
Si quieres leer una consideración más detallada, puedes salir completamente de este archivo y entrar al archivo de Las 5 Vocales haciendo clic aquí Para regresar, puedes usar la flecha izquierda del navegador. Ten en cuenta que actualmente estás en el archivo B de Las 4 Leyes. Si vas al archivo de Las 5 Vocales, saldrás del archivo B.






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LECCIÓN 10

"¡Habla 14 palabras cada 5 segundos!"

EXPLICACIÓN ABREVIADA | EXTENSA


(Segundo principio de la Tercera Ley. Cualidad física de la voz relacionada con la velocidad al hablar)

Definición

Una exposición agradable depende mucho de que tus palabras viajen por el aire a una velocidad razonable y de acuerdo con el carácter del discurso. "Habla 14 palabras cada 5 segundos" significa: "No hables ni muy rápido ni muy lento".

Recursos para lograrlo

Puedes acelerar en los puntos secundarios, es decir, en los puntos secundarios o accesorios que son detalles de menos importancia que los puntos principales. Aunque hables rápido, resistirán la presión porque el auditorio ya ha captado los puntos principales, fijándolos en la memoria. Y puedes hablar un poco más de prisa sin temor a que los olviden.

Haz una pausa antes y después de mencionar cada punto principal. Recuerda que introducir un silencio en un momento específico podría dar una pincelada de profesionalismo a la presentación de una idea importante. El auditorio es afectado positivamente por una pausa bien ubicada. Los mejores actores cultivan las pausas eficaces. Eso de hablar como una cotorra, es decir, sin parar, tiene muchas desventajas. Una de ellas: indica que la persona que habla ignora por completo las técnicas básicas de la comunicación. Otra, la hace parecer egoísta, que su palabra y solo su palabra es lo más importante. Los mejores maestros de ceremonias son aquellos que logran que sus invitados se abran y comuniquen todo lo que quieren comunicar, en vez de pasársela hablando ellos mismos la mayor parte del tiempo, nublando al invitado.
Habla 14 palabras cada 5 segundos como promedio general
14 palabras cada 5 segundos es una velocidad dinámica, ni muy rápida ni muy lenta, que te permite fluir cómodamente durante todo el discurso. Por supuesto, habrá momento en que debas hacer pausas.

Pausa de expectativa
La pausa de expectativa es un silencio antes de decir una palabra o frase clave, o antes de cierto gesto o actitud.

Pausa de énfasis
La pausa de énfasis es un silencio después de decir una palabra o frase clave, o después de cierto gesto o actitud.

Pausa de reflexión
Hay un tipo de pausa diferente de las anteriores, que sirve para después de que la otra persona ha dicho una palabra o frase con la cual ha querido explicarte algo, para que, después de decirla, sienta que estás reflexionando en lo que dijo. Es la pausa de reflexión. Es un silencio más o menos largo. Frecuentemente despierta la reacción "¡Qué interesante!". No añades nada. Simplemente "mmmm". Luego prosigues.




Aunque a primera vista pudiera parecer que no sabes qué decir, en realidad la finalidad de una pausa es indicar, en lenguaje corporal, que estás pensando detenidamente en lo que acaba de decir, que no has tomado a la ligera su opinión. La pausa de reflexión se caracteriza por un largo "mmmm", y algunos la refuerzan diciendo algo así como: "¡Qué interesante! Su punto de vista es interesante (oportuno, bienvenido, iluminador, natural, común, lógico, justificado) ". Es una pausa que causa un verdadero vacío antes de continuar. A veces, puede durar tanto tiempo que la misma persona puede volver a intervenir antes de recibir la respuesta, o, en ocasiones, pudiera tardar hasta la siguiente sesión. Algunos maestros experimentados responden: "¡Muy buen punto! En la próxima clase le respondo".

En cualquier conversación o discurso, generalmente uno responde las preguntas inmediatamente, pero cuando uno quiere que la otra persona sienta que verdaderamente se la comprende, es mejor hacer una pausa de reflexión, que no parezca que siempre tienes una respuesta inmediata para todo. El fanfarrón no suele pausar, porque no le interesa saber lo que los demás tengan que decir. simplemente es una metralladora de palabras, todo el tiempo está hablando y monopolizando las conversaciones, llamando la atención a su verborrea.

Por eso, si alguien dice: "Usted está equivocado, porque blablabla...", no actúes como si tuvieras la respuesta en la punta de la lengua, como si ya sabías lo que iba a decir. La pausa de reflexión se caracteriza por que no parece haber una respuesta. Por eso, en estos casos excepcionales, es mejor dar una opinión calmada después de una pausa de reflexión. Todos lo interpretarán como una respuesta reflexiva o bien pensada. A veces conviene dar la impresión de que no tienes todas las respuestas, solo para no dar la impresión de ser un pedante.

Entonces, ¿cuándo hablar 14 palabras cada 5 segundos? Habla 14 palabras cada 5 segundos, como promedio, durante todo el resto del discurso. Es una velocidad dinámica que hace más entretenida la presentación, permite tomar apuntes y no somete a presión a quienes tienen problemas auditivos o tienen dificultad para entender el idioma.

Acelera en los puntos secundarios, pero aprende a detenerte antes de entrar o regresar a los puntos principales, manteniendo una velocidad promedio de 14 palabras por cada 5 segundos durante el resto del discurso.

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LECCIÓN 11


"¡Usa un tono de voz agradable!"

EXPLICACIÓN ABREVIADA | EXTENSA


(Tercer principio de la Tercera Ley. Cualidad física de la voz que torna muy agradable la presentación)

Definición

Aprovecha las tonalidades y variaciones de tu voz. Da a cada frase la modulación que requiere. Por otro lado, ten en cuenta que las palabras dichas con tono agradable al oído reciben mejor acogida que las que se dicen con amargura y rencor. "Usa un tono de voz agradable" significa: "Habla en un tono que sea del agrado del auditorio".

Recursos para lograrlo

Ejercicios de modulación, hablar cantando y fingiendo diferentes estados de ánimo.
Modulación
Canta las palabras o pon el énfasis apropiado en cada párrafo, creando un efecto agradable al oído. Contribuirá a que acepten positivamente lo que dices. El tono de voz crea un agradable marco al paisaje del mensaje. El impacto de la imagen de una persona que contesta el teléfono y la de la empresa que representa, afectan el éxito del contacto emocional con el cliente, especialmente cuando este manifiesta frustración. Recae completamente sobre el tono de voz.

Un tono de voz agradable, cuando se recibe una queja telefónica, tiende a calmar el ánimo del cliente, mientras que una voz fría, apática o indiferente lo altera. Igualmente, una voz bien modulada, aunque tenga poca profundidad o resonancia, puede ayudarte a persuadir a un auditorio. Recuerda el dicho de la antigüedad: "La paciencia induce a un comandante, y con una lengua apacible podrás quebrar hasta un hueso". Nunca subestimes el poder del habla agradable. Para cultivar tu modulación, un ejercicio sencillo consiste en grabar la voz de un buen locutor de publicidad y practicar muchas veces hasta imitar su forma de frasear, de colocar la entonación apropiada a las palabras y los párrafos. Por supuesto, tómalo como un ejercicio. Sería poco meritorio que imitaras fielmente su voz para usarla después como si fuera tuya. Eso le restaría personalidad a la tuya propia. ¡Cultiva tus propios tonos y créate una imagen original! Ejercita la cualidad cantante de la voz

Acostúmbrate a variar los tonos. No repitas vez tras vez la misma cantaleta, como si no tuvieras más notas musicales. Pocos instrumentos musicales son tan variados como la voz humana. Es un desperdicio utilizar solamente tres o cuatro notas todo el tiempo. ¿No has notado ese defecto en algunos periodistas que siempre usan el mismo tono noticia tras noticia? Lo buenos locutores varían la voz porque cantan al hablar, y cantan una canción variada, no una canción de cuna.

Habla cantando

Hablar cantando es lo que hacen los mejores locutores. Por supuesto, no repiten la misma melodía una y otra vez, como si no tuvieran otra canción en su repertorio, sino que varían el tono tan agradablemente que el oyente podría escucharles durante horas sin cansarse. Los malos locutores repiten el mismo tono para todos los productos, para todos los anuncios, para todas las noticias, una y otra vez, cansando y hartando al oyente. La variedad del tono de voz de un orador debería ser tan amplia como las muchas clases de ritmos y melodías musicales. Es absurdo repetir y repetir y repetir el mismo tono, las mismas pausas, los mismo énfasis. Se llama monotonía.

Estado de ánimo
El tono y la modulación son afectados por el estado de ánimo del orador. Un orador apático producirá tonos igualmente apáticos; y un orador alegre, tonos alegres.



Actúa de modo que cada frase transmita su propio sentimiento. Por ejemplo, di: "Es la última vez", primero en un tono normal, después en tono de indignación, y luego en un tono de súplica, observando cómo los diferentes estados de ánimo afectan la modulación. Sería tan absurdo decir: "El amor es tierno" en tono de rabia, como decir "Tengo que llegar al banco con urgencia" en tono apático, porque de ninguna manera respaldaría tus palabras. Tienes que dar a cada palabra, frase, párrafo y capítulo su propia emoción, respaldando lo que dices.

Si cuando lees, tu lectura o discurso es uniforme, sin altibajos emocionales ni cumbres excitantes, será aburrido, aunque tengas una voz profunda. Por ejemplo, aunque algunos locutores gozan de una voz microfónica, es decir, la calidad de su voz se presta para hablar por un micrófono, su modulación es tan apática y pausada que arrullaría a una manada de elefantes. Por eso, ejercita tu modulación por medio de cantar las palabras leyendo en voz alta, como un locutor, e interpreta diferentes estados de ánimo con la misma frase, como un actor. Desarrollarás un tono de voz agradable y te harás un favor cuando necesites persuadir. Ten presente que de nada te sirve una voz microfónica, si la modulación es apática.

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LECCIÓN 12

"¡Cuida tu imagen!"

EXPLICACIÓN ABREVIADA | EXTENSA


(Cuarto principio de la Tercera Ley. Cualidad física del cuerpo que proyecta tu imagen y dignidad personal)

Definición

Presta atención a tu aspecto general, a tu apariencia y reputación, a todo lo que representas, porque de seguro tus oyentes reaccionarán bajo la influencia de lo que vean. Un estudio mostró un interesante resultado. Hicieron que un hombre desaseado y mal vestido intentara ingresar a un importante hotel. El portero le impidió el paso y lo ahuyentó de mala manera. Luego lo asearon y vistieron con un traje nuevo, lo enviaron en un automóvil lujoso, conducido por un elegante chofer, y, a pesar de que el hombre se identificó para que el portero supiera que se trataba de la misma persona, este le abrió la puerta, le hizo una venia y le pidió mil disculpas. Sí, "la gente te trata como te ve". "Cuida tu imagen" significa: "Arréglate de un modo que exprese respeto por tus oyentes y por la dignidad de la ocasión".

Recursos para lograrlo

Mírate en un espejo y asegúrate de que tu cuerpo y arreglo personal reflejen orden y limpieza. Pregunta a un amigo de confianza: "¿Qué tal me veo?", y sopesa cuidadosamente su comentario, porque tal vez tenga razón y sea la única persona en el mundo que se atrevería a decírtelo con franqueza.
Limpieza
Ser una persona limpia significa asear diariamente tu cuerpo desde la cabeza hasta los pies, y ventilar tu ropa después de quitártela. Además, lavar sus manos varias veces al día. El mal aliento (debido a caries, fumar, comer o beber alcohol en exceso), la caspa, la transpiración, el pie de atleta y otros problemas que causan mal olor, tienen el poder de interrumpir y hasta romper la comunicación.

Hay quienes piensan que solo la gente sucia necesita bañarse diariamente. Eso demuestra una gran ignorancia respecto al funcionamiento del cuerpo humano, que diariamente exuda y expele agua y toxinas que producen mal olor, sobre todo, en los pliegues, mal olor que se impregna en la ropa. Cualquier persona que lo desee puede permanecer sin asearse por varios días, solo que de ninguna manera le garantizo que quedará bien si se presenta a dar una conferencia en ese estado.

Orden
Significa buscar el equilibrio y la armonía cuando escoges y te pones estilos moderados en el vestir, que de ninguna manera despierten repulsión ni comentarios desfavorables sobre tu persona o la empresa o institución que representas. Por eso, evita los extremos, el desorden, el exceso y la exageración en el vestir. Lo que quieres es comunicar una imagen responsable y convincente. Consulta con alguien de experiencia en el vestir antes de comprar un corte de tela o escoger un modelo. Haz lo mismo respecto al corte de cabello. Lo que está de moda, o lo que te gusta, a veces puede resultar chocante a un observador casual. Cuando se trata de exponer en público hay que tener especial precaución. Tus oyentes se sentirán más confiados y te escucharán con respeto si piensan que eres una persona ordenada.

"No hay recomendación en los harapos", escribió Elbert Hubbard. Si uno lleva un mensaje muy importante o representa a alguien muy importante, tiene que que vestir adecuadamente. Antes de salir a hablar en público es lo mejor echar un vistazo al espejo. Todo debe estar en su lugar, especialmente el cabello. Salir a hablar con el saco abierto o la corbata floja o torcida, en el caso de los varones, o despeinada y con la falda torcida, en el caso de las damas, es un descuido que podría echar a perder una buena impresión. Nada justifica lucir desgarbadamente cuando uno se presenta ante un auditorio que espera una presentación formal. Lo mejor es echar un último vistazo al espejo y acomodar cualquier desorden.


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LECCIÓN 13

"¡Y sube en el cierre!"

EXPLICACIÓN ABREVIADA | EXTENSA


(Quinto y último principio de la Tercera Ley. Esquema de la conclusión del discurso)

Definición

Subir en el cierre significa aumentar el entusiasmo al llegar al cierre o final de la exposición. ¡Ponerle pasión! Elevar la motivación al llegar al final. Sube un poco el volumen y el tono, haz un ademán más vigoroso y acelera un poco la velocidad de tus palabras. Por eso, "Y sube en el cierre" significa: "Cuando llegues al final, dale un poco de énfasis a tus cualidades físicas (volumen, velocidad, tono, pronunciación, postura y ademanes)". Respecto a su estructura, una conclusión dinámica debe contener, según Dale Carnegie, dos elementos esenciales: Pedir una acción y ofrecer un beneficio (Fig. 1)

Recursos para lograrlo

Termina haciendo un resumen global de las principales conclusiones a que llegaste, y ofrece una razón de peso. Solicítales algo que sabes que estarán dispuestos a hacer. Dale Carnegie popularizó dicha fórmula desde comienzos del siglo veinte.
Resumen global
Un resumen condensa el discurso en una pastilla de unas cuantas palabras, frases u oraciones, generalmente estableciendo una conexión con el título. Por ejemplo, si el título era "Aprenda a hablar en público con 'Las 4 Leyes de Técnicas Dinámicas'", y el desarrollo puso el énfasis en la manera de llegar a la mente y corazón, podrías resumir, mientras señalas un diagrama en la pizarra, diciendo algo así como: "Hemos visto que Las 4 Leyes están divididas en dos: La primera y la segunda sirven para llegar al corazón; y la tercera y la cuarta para llegar al corazón".

¡Pide una acción!
Dales una orientación, guía, orden, advertencia, prohibición o sugerencia. Esta solicitud es una orden discreta, a manera de ruego, súplica o exhortación final que diriges a tus oyentes en un plano individual, para que hagan aquello que les ayudará a tener éxito en lo que les propones.

Su esencia es: "¡Por eso, haga esto...!".Aunque el comienzo haya sido muy interesante, y el argumento, razonable y atractivo, ahora esperan que les digas lo que deben hacer al respecto. Como dice Carnegie, al final de un discurso el oyente está justificado a pensar: "Muy bien, señor, su discurso ha sido muy bonito e interesante. Y a mí, ¿qué me importa? ¿Qué es lo que me sugiere hacer al respecto?".

Sin este detalle, tu discurso habrá parecido vano y superficial porque, en el mejor de los casos, solo habrá movido a la reflexión. ¡A ninguna acción concreta!

Por ejemplo, siguiendo la secuencia del ejemplo anterior, podrías decir: "Hemos visto que Las 4 Leyes están divididas en dos: La primera y la segunda sirven para llegar al corazón; y la tercera y la cuarta para llegar al corazón. Por eso, aplica Las 4 Leyes de Técnicas Dinámicas!". Pocas palabras. Mensaje claro.

Razón o propósito
La razón es la base, incentivo, motivación o estçimulo sobre la cual sustentas lo que les pides. Su esencia es "...¡Para conseguir esto!", o "¡Porque de esa manera usted conseguirá tal cosa!". Recuerda que nadie hace algo a cambio de nada. Para que el auditorio haga lo que le pides, tienes que ofrecerle una buena razón o motivo.



Por ejemplo, siguiendo con el mismo ejemplo, podrías decir algo así como: "Hemos visto que Las 4 Leyes están divididas en dos: La primera y la segunda sirven para llegar a la mente; y la tercera y la cuarta para llegar al corazón. Por eso, aplica Las 4 Leyes de Técnicas Dinámicas, porque así sentirás el placer de tomar la palabra en cualquier momento (o: "para sentir el placer de tomar la palabra en cualquier momento...)".

La razón (el por qué) fija la atención en una causa, una convicción, relacionada con la experiencia. Por otro lado, el motivo (para qué) fija la atención en un propósito, un objetivo, generalmente relacionado con el futuro. Cualquiera de las dos formas es eficaz, dependiendo del efecto que desees crear.

Por lo tanto, al llegar al final, no des vueltas. Simplemente resume los puntos principales, indícales la acción que deben tomar y diles cuál es el incentivo para que lo hagan.

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LECCIÓN 14

"¡Y bájate del burro!"

EXPLICACIÓN ABREVIADA | EXTENSA


(Único principio de la Cuarta Ley. Impedir que digan "¡Qué aburrido!")
Le sirve de apoyo a la Tercera Ley

Definición

Bájate del burro significa "¡No me aburras!", o sea, impide que tus oyentes se aburran. ¡Nadie va a un rodeo de burros! ¡El público quiere acción! Entretener sanamente no es sinónimo de hacer bromas, sino de hacer más llevadero y menos tedioso el discurso. "Cuando cesa el entretenimiento, cesa el aprendizaje", dice el Dr. Maxwell Maltz, autor de Principios de Psicocibernética.

Aburrir al auditorio es violar la Cuarta Ley. Es comparable a sentarte en una sala de espera lúgubre esperando a un médico poco servicial. ¡Uácala!

Recursos para lograrlo

Hazlos participar activamente, usa imágenes mentales y apoyos visuales. Aunque de vez en cuando pudieras mencionar algo que caiga en gracia, de ninguna manera entiendas que entretener es sinónimo de contar chistes, hacer payasadas o decir vulgaridades. No necesariamente significa hacer reír. Un programa cómico sin groserías abarca una mayor audiencia que uno soez.

Por eso muchas de las mejores comedias modernas tienen un corte pícaro, pero siempre teniendo en cuenta cierto recato. La mayoría se producen pensando en toda la familia, de costa a costa. Los de contenido abiertamente sucio solo son bien recibidos por un sector específico que gusta de oír suciedades. Igualmente, en vez de procurar llegar a la mayoría, un discurso abarcador procura llegar a todos. Eso significa ser entretenido y a la vez respetuoso, nunca soez.
Participación activa

Significa que tus oyentes 'hacen algo' durante el discurso o la conferencia. Por ejemplo, aplauden, se ponen de pie, toman apuntes, repiten frases en coro. Puedes hacer lugar para una sesión de preguntas y respuestas, o pedir comentarios y opiniones personales durante la explicación, o llevar a cabo una escenificación o dramatización de un punto principal.

Imágenes mentales

Hablar usando imágenes mentales significa hablar con palabras que enciendan la pantalla de la imaginación que hay en el cerebro del oyente, esto es, expresándote con palabras concretas. Por ejemplo, en vez solo de decir: "lejos", añades algo como: "Lejos como de aquí hasta la Luna". En vez de solo decir: "fuerte", añades: "fuerte como un toro". En vez de solo decir: "astuto", añades: "astuto como una culebra". El habla abstracta, carente de imágenes, torna aburrida y tediosa cualquier explicación. Dan ganas de dormir o huir mentalmente del lugar.

Oradores aburridos que carecen de métodos dinámicos de enseñanza constituyen una de las principales razones por las que muchos estudiantes toman anfetaminas y se queman las pestañas noche tras noche. Imparten sus clases de un modo tan enredado y abstracto que tornan difícil el aprendizaje y la memorización de conceptos. Sus estudiantes tienen que hacer esfuerzos casi sobrehumanos para discernir lo que trataron de decir. Como si quitándoles el sueño, haciéndolos estudiar hasta altas horas de la noche, agotándolos física y mentalmente, aprenderán más. Lo peor de todo es que algunos estudiantes llegan a creer que el problema está en ellos mismos, que son brutos, cuando, en realidad, el problema lo provocan maestros que exponen de manera tan abstracta como las pinturas de Picasso.

El uso de imágenes mentales es de tal ayuda en la enseñanza que hasta se puede prescindir de la pizarra o las diapositivas, porque, bien aprovechada, la pantalla de la imaginación del cerebro del oyente es mucho más dinámica y flexible que una película. Los grandes maestros de la historia siempre hablaron con imágenes mentales, citando proverbios que condensaban grandes ideas en una sola frase. De todos modos, en ocasiones, los apoyos visuales son esenciales.

Apoyos visuales

Son los objetos que se usan durante la exposición. Por ejemplo, vídeos, láminas, diapositivas, modelos a escala, pizarras, fotografías, dibujos y experimentos. Su propósito es estimular el sentido de la vista, que es el principal receptor de enseñanza, y los demás centros de aprendizaje del cerebro. Este recurso es especialmente necesario cuando el maestro peca de abstracto. La Cuarta Ley considera los apoyos visuales con más detalle por ser también recursos de entretenimiento. Aunque puedes variar el estilo al presentarlo, en esencia la norma que estableció Carnegie fue:

  1. Exhíbelo en el mejor momento
  2. Señala con una mano el punto exacto donde quieres que pongan el ojo.
  3. Descártalo de la vista



El periódico The Vancouver Sun citó a especialistas que afirmaron que el aburrimiento es "una de las principales enfermedades de nuestra época", una que podemos combatir. Por eso, como hemos visto, lo que hace entretenido un discurso es la aplicación inteligente de las ilustraciones, la inclusión de momentos importantes para permitir alguna participación activa del auditorio y el uso de objetos o apoyos visuales que faciliten las explicaciones.

Y aunque entretener no es sinónimo de hacer reír, puede permitirse, sin rebajar la dignidad a la ocasión, que una risa espontánea sea interpretada como parte de la sal y pimienta de la oratoria. Porque todos aprecian una medida de sentido del humor. Un orador que jamás sonríe, no debería subir a hablar, porque en realidad, no motiva, nadie le presta atención ni alienta la cooperación. ¿Cuál sería el provecho, y para quién?

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LECCIÓN 15

Controla tu tiempo

EXPLICACIÓN ABREVIADA | EXTENSA


Llegar a tiempo, empezar a tiempo y terminar a tiempo es un arte aparte

Alguien dijo una vez que "El autodominio es la cumbre del desarrollo humano", y no estaba exagerando. La puntualidad es fruto del autodominio.

Mavila anotaba la puntualidad como uno de los factores de su Decálogo del Desarrollo, pero bien pudo haberlos resumido todos en ese solo. Porque una persona puntual suele ser una persona ordenada, limpia, honrada, que ama su trabajo y tiene un gran sentido de responsabilidad, siente respeto por la ley y los reglamentos y por los derechos de los demás, se afana por ahorrar e invertir, ama su trabajo y tiene grandes deseos de superación.

Un orador experimentado no solo se interesa por llegar puntualmente, lo que significa con suficiente anticipación que le permita iniciar su discurso a la hora exacta, sino terminar puntualmente, lo que quiere decir que se ha preparado bien. Llegar tarde, pasarse de tiempo y terminar tarde es la marca de alguien que no se ha preparado adecuadamente, ya sea porque no le dedicó suficiente tiempo, o porque no utilizó un método o técnica para controlar su tiempo.

Otra cosa cosa que a veces no nos permite asumir un enfoque apropiado de la puntualidad es ver las cosas simplemente desde una perspectiva personal (que en realidad no es otra cosa que enfoque estrecho). Porque si una persona es miembro de una organización, como un centro de estudios o de trabajo, y llega 10 minutos tarde, generalmente lo considera como 10 minutos perdidos. Pero desde el punto de vista del director del centro de estudios o del propietario del negocio, la realidad es otra. Porque para él, 10 personas que llegan tarde están perdiendo en realidad 10 minutos de estudio o trabajo por cada una, lo que significa 10 minutos x 10 personas. Eso quiere decir que se ha perdido nada menos que 1 hora y 40 minutos de estudio o trabajo. Si 500 personas marcan su tarjeta de ingreso 5 minutos tarde, ¡¡¡significa nada menos que una pérdida de 500 por 5!!!. Por eso descuentan del sueldo las horas perdidas, porque son horas no trabajadas. A los ojos del empleado individual, 5 minutos no son nada, por lo que ve como un acto de mezquindad que le descuenten. Pero desde el punto del vista del que está arriba, todos en conjunto le están haciendo un forado en el banco.

Por eso, tanto para preparar un discurso como para llegar a tiempo a cualquier reunión, se requiere organización personal y un gran sentido de responsabilidad. De esta manera, la puntualidad se convierte en un factor clave del desarrollo de la personalidad.
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Añade Las 4 Leyes a la voz de tu conciencia

La voz de la conciencia es esa voz interior que nos habla interiormente como si fuera otra persona cuando pensamos en algo. No es otra persona. Son nuestros propios pensamientos que brotan espontáneamente de la fuente de nuestros recuerdos acumulados desde que tenemos vida. Es tan sensible que hasta las emociones pueden provocarnos reacciones automáticas, es decir, no acompañadas de un lenguaje. De esta manera, palabras y emociones que viven en nuestra mente nos ayudan a reaccionar ante los diferentes estímulos que recibimos.

Hubo un tiempo en que se creía que la conciencia solo tenía una función punitiva enfocada en el pasado (nos reprendía cuando haciámos algo que interiormente considerábamos incorrecto o malo, y nos censuraba para que modificáramos nuestra conducta, para que no lo volviéramos a hacer). Pero después se descubrió que también podía enfocarse en el futuro y advertirnos del peligro antes de hacer algo que considerábamos incorrecto.

Esa doble función la convierte en legislativa. Por eso, cuando hablamos de "Las 4 Leyes", necesariamente tenemos que hablar de la conciencia. Sin embargo, aunque la conciencia tiene que ver principalmente con la moralidad, en este caso la utilizamos para producir una oratoria eficaz por reflejo condicionado.

Educando la conciencia para una oratoria más eficaz

Educas tu conciencia para cultivar una oratoria eficaz cuando te esfuerzas por incorporar "Las 4 Leyes" en tu mente y corazón de modo que tu conciencia se sensibilice y convierta lo que se considera correcto o incorrecto en algo adecuado o inadecuado, conveniente o inconveniente, ventajoso o desventajoso, de acuerdo a la ocasión.

Si educas tu oratoria de esa manera, muy pronto comenzarás a escuchar y obedecer a tu conciencia tal como lo haces en otros campos.

La razón principal por la que la mayoría de las personas se pone demasiado nerviosa cuando tiene que enfrentar la responsabilidad de exponer en público, es que no sabe qué hacer con el baño interno de hormonas que fluyen en el interior de su organismo. Pero estudiando, memorizando y aplicando "Las 4 Leyes" en todo momento oportuno, su conciencia comienza a susurrarle todo lo que tiene que hacer y cómo hacerlo, resolviendo el problema. ¡AHORA YA SABES QUÉ HACER Y CÓMO HACERLO! ¡Practícalas siempre y ponlas a prueba en tu vida cotidiana!

"Las 4 Leyes" son eficaces porque son específicas y claras en cuanto a la clase de comportamiento que debes desplegar cuando tengas que ponerte de pie y hablar ante cualquier auditorio. Cada uno de sus catorce principios está diseñado específicamente para dar en el blanco de una necesidad del oyente:

  1. "Si no sabes, cállate" te recordará prepararte bien
  2. "Si lo sabes, dilo fuertemente" te recordará alzar la voz al comenzar a exponer
  3. "Pronuncia correctamente" te recordará decir claramente las palabras
  4. "Plántate sobre tus pies" te recordará pararte, caminar o sentarte con aplomo
  5. "Divide tus ideas en tres" te recordará tener un esquema mental de ideas bien ordenado
  6. "Dales un buen martillazo" te recordará que, cualquier cosa que digas, debes hacerlo impactando
  7. "Manos arriba enfáticamente" te recordará usar tus manos como herramientas de comunicación
  8. "Planifica tu arranque" te recordará que debes ensayar muy bien las primeras 5 ó 10 palabras
  9. "Aplica las 5 vocales" te recordará mostrar aprecio, empatía, interés, obsequiosidad y urbanidad
  10. "Habla 14 palabras cada 5 segundos" te recordará racionar las pausas y no apresurarte
  11. "Usa un tono de voz agradable" te recordará usar una modulación atrayente, no chillona ni aburrida
  12. "Cuida tu imagen" te recordará vestir con dignidad y proyectar una imagen entusiasta y positiva
  13. "Sube en el cierre" te recordará imprimir pasión al final, diciéndoles qué hacer y por qué hacerlo
  14. "Bájate del burro" te recordará hacer una presentación entretenida, sazonada con gracia


Dependiendo de la ocasión, aprenderás a poner más o menos ingredientes en cada discurso, automáticamente, por reflejo condicionado, si añades a la estructura de la voz de tu conciencia "Las 4 Leyes de Técnicas Dinámicas Para Hablar en Público" .



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